ARTIGOS

A CRUZ MINERAL E A FORMAÇÃO DOS DENTES

Annabelle Pin (*)

El ser humano como identidad no exilada del Cosmos nos pone siempre, y cada vez, enigmas muy profundos que debemos responder desde el conocimiento espiritual científico y siempre relacionados con la sabiduría divina, la cual depende también del nivel de conciencia de cada uno de nosotros.

De este modo, en al ámbito de la Odontología, se reconoce actualmente la fórmula del esmalte dentario humano como una fórmula muy simple: Ca 10 (PO4) 6 (OH); sus elementos constituyentes  - calcio, fósforo e hidroxilo – se encuentran en toda la Naturaleza, pero, solamente en la boca del hombre toma la forma del valioso cristal = esmalte.

La Odontología tradicional contempla este desarrollo físico-químico, olvidando de las fuerzas minerales arquetípicas, que ordenan los procesos formativos que actúan en el organismo del hombre como diseñadores de su armazón ósea y dentaria. A través de la ciencia espiritual, podemos vislumbrar tales diseñadores de el arquetipo mineral fuerzas polares y a su vez complementarias, sobre las cuales desarrolla su vida física anímica espiritual. Dispuestas como una cruz mineral, ellos son:

En Si  = fuerzas  predominantemente Lumínicas e Plásticas

En Ca = fuerzas  predominantemente Mineralizantes e Endurecedoras;
  
En F = predominantemente Limitantes e Configurativas

En Mg = fuerzas  predominantemente Expansivas e Irradiantes   

Observando al silicio se percebe la magnífica multiplicidad de sus características, como un maestro que direciona e marca el camiño de los otros procesos.

Rudolf Steiner dice: “... al ácido silícico se le confía una doble misión, hacia adentro fija un límite a los meros procesos de nutrición y hacia fuera aísla el interior del organismo de los simples efectos naturales...”.Es notable que en los organismos jóvenes el ácido silícico se encuentra en todos los tejidos de fuerzas formativas.

En lo  proceso de desarrollo dentario es notable en la formación de la dentina, los canalículos dentinarios son como rayos de sol que parten del centro de la pulpa hacia fuera, es decir, irradiando vida. Y es a través de esta vida que el diente puede defenderse de un ataque cariogénico, formando dentina de defensa. Así como en el centro de la armazón ósea se encuentra algo tan vital como la medula, en el centro del diente tenemos la vitalidad de la pulpa.

Desde la  ciencia académica los dientes son consagrados como instrumentos mecánicos, aparatos de masticación que están químicamente relacionados con el sistema óseo.  En sentido embriológico se derivan del sistema mezo ectodérmico, pero complementado por la ciencia del espíritu podemos decir que lo dientes tienen una naturaleza doble:  una función física-mecánica y una capacidad espiritual-aspirante. En la ilustración del libro: ‘Las mil e una caras del diente’ tenemos una imagen fiel do aludido:  Surge entonces la pregunta: Que aspiran los dientes? Los dientes  aspiran flúor. Y qué es el flúor? Flúor es un elemento que tiene gran afinidad con los elementos de la tierra. Sus fuerzas actúan en el  organismo humano como un artista plástico, el cual es necesario para que nuestra naturaleza cósmica encuentre afinidad a lo físico.
Actúa en el proceso de encarnación, uniendo al hombre cósmico – que es luz metamorfoseada – a las experiencias de su vida aquí en la tierra. El flúor además confiere la necedad que el hombre necesita para  lograr un  equilibrio entre la luz y la oscuridad. Esto significa, en los términos del lenguaje humano, sabiduría.

Es necesario aclarar que la acción del flíor debe solamente rozar al hombre. De no ser así lo lleva la otro polo, a la esclerosis. Es aquí donde se cumple la misión espiritual de los dientes, absorber el flúor excedente evitando así permanentemente el efecto esclerótico, sacrificando en ese acto su propia estructura. De este modo...la boca humana, en la configuración de su estructura dentaria, nos plantea una gran tarea: Compromete a los  odontólogos y médicos, investigadores que trabajan en este terreno a lograr la capacidad cognoscitiva para percibir las fuerzas estelares presentes que están sumergidas en la forma del diente humano. Podemos profundizar esta visión de la cruz mineral arquetípica de  las entidades, del “Cielo e dela Tierra” ígneas, acuosas, aireas, y  física, pero ligadas a los reales componentes físico-químico de la formula del esmalte dental:
Ca 10 (PO4) 6 (OH)2.  Aludiendo a la frase hermética: como es arriba es abajo.

Fontes:
Blanco Gerardo, Temas de odontologia – SP - Brasil
Rudolf Steiner. Ciencia espiritual e medicina – Buenos Aires: Editora Epidauro
Lulo Galitesi., Célia R., As mil e uma faces do dente. São Paulo: Editora Antroposófica, Jan/2001
Vários Autores. Medicina de Orientación Antroposófica. Compêndio Terapêutico. Buenos Aires: Edi.Epidauro.
Wolff, º e Husemann, F., A imagem do homem como base de lá arte médica Buenos Aires: Editora Epidauro.
Debujos del libro: As mil e uma faces do dente. São Paulo: Editora Antroposófica do Brasil

*A autora é cirurgiã dentista, equatoriana, formada em O.I.A., especialista em Acupuntura,
especialista em Ortopedia Funcional dos Maxilares e membro do IDEIA.

 
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